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5 maneras de comer proteína vegetal.

Comenzaré diciendo que no soy vegana y que como carne. Ante todo, quiero ser honesta.

Tampoco soy una coach especializada en cocina vegana; si has llegado hasta aquí pensando eso, lo siento, quizás éste no sea tu blog.

Sin embargo, sí que me gusta que la fuente de mis proteínas sea lo más natural posible.

Las proteínas son la base estructural de nuestros músculos. No es que las necesites para estar fuerte; es que las necesitas para vivir.

Cuando tomo alimentos de origen animal, procuro que vengan de una fuente local, responsable con el medioambiente y, a ser posible, o que estén pastando al aire libre o, si no, al menos que tomen pienso ecológico. Y, muy importante: que el ganadero me asegure que los animales no están hacinados ni atiborrados a antibióticos.

Si los toman ellos, los acabas tomando tú.

Como el post de hoy no trata sobre esto, si te parece, tratamos este tema otro día 😉

Motivos de mi elección:

  • Un animal que pasta al aire libre tiene más proporción músculo- grasa.
  • Si es de cercanía, no hay que transportarlo desde la otra punta con el consumo que conlleva, contaminación, etc.
  • Pero lo más importante, si come sano, a ser posible hierba, yo también voy a comer sano. Si sus piensos están tratados con pesticidas, yo también me los tomo. Así de fácil y sencillo.

Como eso no siempre es posible, y como es posible que tú seas vegan@,

Hoy te traigo 5 maneras de comer proteína en alimentos vegetales.

Si las pruebas, hazme tus comentarios.

  1. Legumbres con arroz: Las legumbres de por sí ya tienen mucha proteína entre otros muchos minerales como el hierro. Pero, además, al añadirles arroz, estamos complementando los aminoácidos, que son la base de las proteínas. El aminoácido que le falta a las legumbres, se lo aporta el arroz. Importante y básico: Remoja las legumbres al menos 12- 24 horas y lávalas bien varias veces tras el remojo.
  2. Guisantes con cebolla y champiñones: Los guisantes son otra legumbre. Más ligera que las alubias, garbanzos o lentejas pero con mayor proporción de proteína per se. De hecho, la proteína del guisante es de las más recomendadas en veganos. Al añadirle los champiñones, complementamos las proteínas. Las setas tienen muchas propiedades nutricionales y son muy versátiles en cocina.
  3. Revuelto de verduras con tofu: No es que sea una fan incondicional de la soja pero si es ecológica y se consume de manera esporádica, tiene muchas proteínas y acompaña muy bien en los revueltos de verduras si no tomas huevo como fuente de proteína.
  4. Seitán a la plancha: Otra manera de comer la soja aún más saludable al ser un fermentado. Esto se traduce en mayores beneficios para el intestino al aumentar la población bacteriana beneficiosa. Hoy en día, puedes encontrar seitán en cualquier supermercado pero insisto, mejor si es de procedencia ecológica y sin abusar, sobre todo en mujeres.
  5. Crema de espárragos con avellanas: Los frutos secos son una fuente importante de proteínas así como de grasas saludables. No conviene tomar más de un puñado de tu mano a diario si estás en fase de pérdida de grasa, pero son una fuente muy natural y apetitosa. Además, son saciantes. En este caso, los espárragos son un complemento ideal al tener pocas calorías y ser diuréticos. Una crema muy refrescante, saciante y nutritiva.

Espero tus comentarios, tus ideas y que disfrutes las recetas. Mándame alguna foto si las haces y cuéntame qué te han parecido.

Hasta la próxima semana.

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